¿Debo Preparar mis Pezones para la Lactancia?

Una de las preguntas más recurrentes de toda embarazada que desea amamantar a su bebé es “¿debo preparar mis pechos?”… pues bien, la verdad es que NO.
Los bebés no succionan el pezón, se acoplan de la areola y de esta manera logran extraer la cantidad de leche que necesitan.

Entonces, ¿para qué sirve el pezón?
Los bebés nacen con el sentido de la vista limitado. La naturaleza, muy sabia, “colorea” durante el embarazo el pecho, oscureciendo la zona (producto de las hormonas) para que el recién nacido lo puede ver con mayor facilidad. Además, el pezón es más prominente que el resto del pecho y eso es para que el bebé lo use como señal táctil… en palabras simples, funciona de guía.

¿Un pezón plano o invertido, puede dificultar el acople? Sí, puede costar un poco más, pero con una técnica adecuada, apoyo y práctica, se logra el acople correcto sin dolor.

Existen algunos casos poco comunes, donde el pecho presenta ciertas malformaciones que podrían imposibilitar la lactancia. 

Recuerda que la lactancia NO DEBERÍA DOLER, si estás complicada pide ayuda! Contacta a una asesora de lactancia, pide hora con tu matrona o asiste a un Galm.